miércoles, 7 de septiembre de 2016

Mis recuerdos del SVE_ Agnes Csirmaz


Cada uno tiene un propósito, un objetivo a conseguir mientras del SVE, así que tuve la mía también. Y después de terminar mi servicio voluntario y mirando hacia atrás creo que me siento satisfecho.

Durante estos 10 meses he aprendido mucho, mucho sobre mí mismo, mucho sobre mi ambiente nuevo y mucho acerca de cómo integrar a un país nuevo y resolver problemas. Tengo que admitir que hubo también momentos difíciles, pero también es parte de la experiencia y me hizo más maduro.



Recuerdo que al principio sólo estábamos haciendo pequeños pasos al frente, aprendido algunas palabras básicas que pueden ser útiles en las compras o pedir indicaciones pero luego nos dieron a conocer la organización, nuestros colegas y luego descubrimos la ciudad y el entorno y entre otros ahora sé que las castañas pueden ser la nutrición básica en Galicia o para la descripción de la lluvia hay muchas palabras y también si hay un incendio forestal por desgracia no es un suceso inusual.

Estoy muy agradecido de que tuve buena gente a mi alrededor para compartir muchas cosas (con mis compañeros de piso Kostas, Eszter y Aurelie).

Una de mis experiencias más emocionantes fue la marcha en bicicleta en diciembre. Me uní a un grupo de ciclistas que salió de Madrid a París para la COP21 conferencia sobre el cambio climático. Su objetivo era crear conciencia sobre el potencial de la bicicleta y mostrar a la gente de que es posible viajar de una manera respetuosa del medio ambiente. Me gustó mucho la idea y estoy muy agradecido de mi organización que me apoyaron y me permitaron unirme a este grupo. Aparte de completar el viaje y llegar a París este viaje me dio mucho más ... amigos y la experiencia de cómo viajar en bicicleta cómo buscar comida o un lugar para dormir o qué hacer si se obtiene un pinchazo.


Cuando el invierno terminó nosotros – Kostas, mi compañero de SVE y yo – eran cada vez más y más confianza cómo dar charlas sobre los problemas relacionados con el medio ambiente. Me gustó mucho el trabajo porque al principio también era nuevo para mí cómo organizar y dar charlas, cómo buscar información y cómo compartirla con la gente en una manera fácil y entendible. Era un sentimiento muy agradable cómo dar nueva información a las personas y ayudarles a comprender las conexiones entre nuestros actos y contaminación del medio ambiente y les enseñamos alternativas, cómo podríamos actuar diferente con menos impacto.



Estoy feliz de que yo también podría participar en las actividades escolares como enseñar a los niños del jardín de la organización o plantar árboles. La organización también hizo un esfuerzo en enseñar a los niños cómo ser un consumidor/a responsable y cómo reciclar. Para mí fue muy interesante ver las actividades y además de ello también aprendí algunas cosas nuevas.

Y el aprendizaje es un proceso interminable, y este proyecto SVE es un buen ejemplo. Ahora sé más sobre el compostaje, he aprendido a apreciar las comidas vegetarianas y cocinarlas, hornear mi propio pan y si es necesario pudiera taladrar agujeros y cortar madera para hacer muebles.

Y, por último estoy muy agradecido por la posibilidad de descubrir Galicia, las pequeñas montañas que podría ser a veces muy difícil de llegar al pico, los valles con pequeños pueblos, los bosques con ruinas, musgos y líquenes y la costa del Atlántico con rocas enormes y las olas increíbles. He estado en lugares que nunca olvidaré.


Alcancé y compartí algunas cosas muy especiales, puedo decir que soy más rico en conocimiento de la vida de lo que era antes de empezar esta experiencia. 





¡Muchas gracias a todos los que hicieron esto posible y eran parte de mi viaje!

Agnes Csirmaz

No hay comentarios:

Publicar un comentario