miércoles, 4 de noviembre de 2015

Konstantinos Sbonias formación a la llegada en Santiago


A finales de septiembre llegó el momento para mí y para todos los nuevos otros voluntarios del SVE para viajar y conocer Santiago de Compostela, en el contexto de nuestra Formación a la llegada. Yo no sabía qué esperar y lo único que yo sabía, en general, era que iba a ser una experiencia agradable y divertida. Así que, sin pensar mucho acabo de tomar el tren desde Ourense a Santiago el 28 de septiembre, con mi maravillosa amiga y compañera de piso Agnes de Hungría.




Desde luego, creo que todavía es muy difícil de expresar mis sentimientos acerca de una experiencia totalmente única y excepcional que parecía venir de la nada, cambiar mi punto de vista para la vida radicalmente, en sólo unos días. Pero en realidad, ¿por qué digo esto? ¿Que paso ahi?

No es fácil de explicar en un texto pequeño lo maravilloso e impresionante posible al final puede ser, de sentir como entrar en un gran mundo nuevo en tan sólo unas horas. Un mundo más amplio, más vivo e interesante que el que alguien siquiera podía imaginar el día anterior. Sentí esta experiencia como un vuelo de exploración, ya que de repente yo estaba en un nuevo lugar con la nueva gente y tuve que participar en algo totalmente nuevo y desconocido, lejos de casa y de la zona de confort de mi rutina. Era la hora de que me doy cuenta, pero de una manera real, que vivir por un tiempo sin los pies en el suelo, puede revelar un lado de la vida más bella y alegre de lo habitual. Y muy pronto me di cuenta de que este sentimiento era el mismo para todos los que participaron en esta formación. En pocos días ya tenía nuevos amigos maravillosos de toda Europa (Irlanda, Italia, Francia, Austria, Polonia, Ucrania, Rusia, Lituania, Hungría ..) personas con diversas edades, orígenes y culturas, con el pensamiento de mente abierta, intereses similares y lo más importante de todo, la necesidad de la integración de uno mismo y la exploración de algo realmente diferente. Después de todo eso es por lo que todos estábamos allí!


Tuvimos una formación intensiva sobre nuestras áreas clave relativas a nuestro programa SVE (como los temas de seguros, gestión de crisis, derechos y obligaciones, nuestro proyecto personal, etc.), sino también a las actividades informativas relacionadas con nuestro hermoso país anfitrión, España, de una manera impresionante inspirador y entretenido . 
 
Nuestro equipo de formación consistió en Ruth, Montse y Manu, algunas de las personas más maravillosas que he conocido. Sus actividades y orientaciones propuestas logran transformar, en sólo un par de horas, un grupo de desconocidos en una sola comunión alegre que ya había iniciado la construcción de recuerdos de por vida. La idea básica en torno a este proceso de aprendizaje no formal tenía que ver con los valores fundamentales como el espíritu de equipo, resolución de problemas, el pensamiento de mente positiva y abierta, la solidaridad, siempre en una actitud verdaderamente alegre.

Nuestra mezcla intercultural se expresa de diversas maneras como nuestro intercambio de ideas se produjo en un espíritu colectivo: Como un cartel lleno de diferentes idiomas que expresan a menudo los mismos pensamientos y sentimientos, como una canción tradicional o como una sesión de aprendizaje de baile tradicional, como un poema, como una breve introducción lingüística o incluso como una presentación cocina tradicional y muchos otros. Esparemos que el sol brillaba hasta el último día y esto apoya nuestro esfuerzo para explorar todos juntos algunos aspectos de la hermosa ciudad de Santiago, tanto durante nuestras actividades de entrenamiento o durante nuestro tiempo libre.

Una de las cosas más importantes es que la Formación en Santiago me fortaleció con aún más confianza en mí mismo para mi opción de ser un voluntario SVE y me hizo darme más cuenta de la importancia de esta experiencia.

Por lo tanto, después de esta Formación volví en Ourense con mi mochila bastante más pesada que antes, que la que yo llevaba conmigo, además de los objetos materiales, cosas mucho más importantes para mí: Recuerdos de momentos con rostros y lugares que nunca voy a olvidar.

Y me siento agradecido por los que ya tengo ahora una red de amigos alrededor de Galicia que llevan conmigo los mismos valores y la misma sed de vivir cada momento de esta experiencia de vida realmente único en España.

Desde el fondo del corazón, gracias a todos!

Konstantinos Sbonias

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